¿Cuál es tu almohada ideal?

En el descanso, tan importante es el colchón como la almohada.  Las podemos encontrar de diversos materiales como viscoelástica, de látex, de fibra, de plumas, de copos, entre otros.

La palabra almohada proviene del árabe andalusí  “mujadda” que significa almohadón o cojín. La raíz de esta palabra es jadd- que significa mejilla.  Y como curiosidad destacamos que las primeras almohadas se encontraron en tumbas egipcias.

El principal cometido de una almohada es mantener la columna vertebral recta, rellenando la concavidad del cuello para relajar la nuca apoyando la cabeza sobre ella, con el fin de disminuir el estrés acumulado durante el día y es que en esta zona cervical es donde descansa el peso del cráneo.

 

La almohada es un elemento muy personal, elegir una almohada dependerá de diversos factores, entre los más importantes destacan la anatomía del usuario, la postura al dormir, si existe alguna lesión en esa zona el gusto, pero también es importante tener en cuenta  la firmeza del colchón.

La almohada ideal debe favorecer el descanso, evitar patologías o dolores por posturas incorrectas y sobre todo, mantener la columna vertebral lo más alineada posible.

Tanto si duermes de lado, boca arriba o boca bajo, la columna debe mantener las líneas naturales como si estuviese de pie. Algunas veces, colocar almohadas en puntos estratégicos ayuda a mantener esas curvas y conseguir una posición más cómoda en el descanso, de hecho, muchas mujeres embarazadas utilizan esta estrategia en meses avanzados de gestación.