Dispositivos electrónicos, leer y dormir

Probablemente dos de los mejores placeres de la vida podrían ser leer y dormir.

Lo último que hacemos la mayoría de las personas hoy en día antes de ir a dormir es mirar el móvil. Para poner el despertador, enviar el último mensaje, ver si hemos recibido alguno, consultar las redes sociales, consultar la meteorología; y así, un largo etcétera.

Leer antes de ir a dormir puede ser una buena idea, lo ideal es hacerlo bien.

Los expertos aseguran que atender los dispositivos antes de disponernos a dormir no es una buena idea si pretendemos lograr un buen descanso. De hecho hay estudios que demuestran que el insomnio está directamente vinculado al uso de dichos dispositivos. ¿La causa? La luz que desprenden las pantallas de nuestras tabletas, ordenadores o teléfonos, especialmente si nos dedicamos a leer si la habitación está a oscuras.

Nuestro cerebro puede verse afectado negativamente y alterar nuestro ritmo circadiano y con ello las actividades cotidianas vinculadas a este ritmo.

Las horas de luz marcan las rutinas, entre ellas la del sueño. El ritmo se desorganiza bajo ciertas condiciones ambientales como la luz brillante. En la retina existen unas células que se llaman ganglionares y son las que averiguan si es de día o de noche. Si se asocian con la noche, la sustancia que se segrega es la melatonina, la encargada de inducir a la vigilia. Pero si estas mismas glándulas se asocian con la luz, ignorando si es natural o procede de una pantalla, dejan de fabricarla.

Pero no todo está perdido, leer antes de ir a dormir es beneficioso. Eso sí, hemos de hacerlo bien.

Leer tiene innumerables ventajas, entre ellas, la de relajarnos y ayudarnos a conciliar el sueño. Algunos estudios concluyen que leer reduce el estrés hasta en un 68% aliviando y relajando la tensión muscular dedicándole sólo unos pocos minutos.

 

La lectura no sólo nos beneficia para ayudarnos a dormir, es una herramienta excelente para enriquecer nuestro vocabulario, nos ayuda a expresarnos mejor en público, nos amplía la capacidad de memorizar, estimula la concentración.

Así que, si quieres leer antes de dormir, hazlo bien, en papel a ser posible, con la iluminación adecuada. Destierra tu dispositivo de la mesita de noche y ¡Cámbialo por una buena pila de libros!