El mejor somier dependerá de tu colchón

No todos los colchones descansan mejor en todas las bases, el mejor somier dependerá del tipo de colchón, un buen soporte hará que tu colchón se mantenga en óptimas condiciones más tiempo y tu descanso también se verá repercutido.

Puedes encontrar 3 tipos de bases para tu colchón:

Somier de láminas: Consiste en un bastidor metálico o de madera sobre el que se encastran transversalmente una serie de láminas de madera u otro material. Las de madera suelen ser de haya o, en su gama más barata, de chopo. También se fabrican somieres con láminas de fibra de vidrio aunque están menos extendidos. En las medidas de matrimonio, el bastidor dispone de larguero central, generalmente, aunque algunos fabricantes lo incluyen en somieres de tamaño individual. Su calidad dependerá de elasticidad y fortaleza de la madera o material fabricado, su precio no es demasiado caro, y su propiedad principal es la de favorecer la ventilación del colchón. Los colchones que necesariamente necesitan un somier de láminas son los de látex, que necesitan mucha aireación y ventilación para su correcto mantenimiento.

Los colchones viscoelásticos también pueden descansar en un somier de láminas pero no los colchones de muelles, especialmente los de muelles ensacados independientes, pues se deformarían más rápidamente ya que el peso que ejerce nuestro cuerpo en la parte donde nos tumbamos presionaría los muelles hacia el somier y al existir huecos entre las lamas nada frenaría esa presión, deformando así la carcasa o núcleo del colchón.

Bases Tapizadas: es un tablero de madera, aglomerado u otro material, con una tela tapizada de mayor o menor grosor y, en ocasiones, reforzado con barras transversales u horizontales de hierro. Adecuado sobre todo para los colchones de muelles y secundariamente para los de espuma. Sin embargo, los fabricantes desaconsejan las tablas para los colchones de látex. Algunos modelos sirven a la vez de base para el colchón y de tapa para un arcón en el que almacenar cosas (canapé). Los precios son muy variados, pueden incluir patas.

Las hay muy transpirables como los somieres de láminas. Los tejidos en malla 3D, los tableros ventilados…hacen que el colchón tenga la ventilación suficiente para mantenerse en perfectas condiciones, por ejemplo para utilizar con colchones de espuma o viscoelásticos.

 

Somier de muelles: hay varios tipos distintos y todos ofrecen una excelente ventilación. Los antiguos modelos formados por una rejilla metálica flaquean en lo que respecta a la sujeción longitudinal. Otros tienen una capa de muelles dispuestos en vertical superpuesta a una estructura rígida. Esta opción destaca por la sensación de suavidad que ofrece y por ser apta para cualquier clase de colchón. Están menos vistos, la idea que tenemos de ellos suele ser la de los somieres antiguos aunque hoy día han evolucionado tanto que los hay incluso de muelles ensacados.

Somier articulado: la descripción es exactamente igual a la de un somier de láminas, sólo que se puede regular la cama en diferentes alturas y planos, cambiando su posición regulando los puntos de flexión en diferentes ángulos, por ejemplo, la parte superior, la inferior, o ambas. Y se pueden accionar mediante un motor (con un pequeño mando) o manualmente.

En este tipo se somieres se recomiendan colchones flexibles y adaptables, que articulen con el somier, no siendo así los de muelles.

Con el mantenimiento y la base de tu colchón adecuada, los colchones pueden permanecer mucho más tiempo en perfectas condiciones, ofrecerte un mejor descanso, y variar sustancialmente la firmeza del mismo. Elige bien y si necesitas asesoramiento, no dudes en contarctarnos.